
Hace tiempo que tendría que haber publicado este segundo capítulo, pero estaba esperando a que Walter, es así como se llama quien me hizo las fotos, me las enviara de una vez. Por fin esta madrugada las he recibido, no son tan buenas como me pareció en un primer momento. Seguramente será por la emoción del simple hecho de ser fotografiado en el agua, pero están bastante bien.
A todo esto, lo que me faltaba por contar de mi excursión era bien poco, además con el tiempo que ha pasado desde que fui a Rhosilli, la mayoría de los detalles se han desvanecido. Alquilé una tabla de esas con chapa por debajo, bastante estrecha comparada con mi tablón y de 8 pies de largo. La tabla se alquila en un hostal que se encuentra en la cima de la colina. La bajada hasta la playa descalzo se hace bastante dura, se tardan unos 10 minutos en llegar, y el camino esta lleno de pequeñas piedras que se clavan en el pie, pero es la única forma de llegar, porque no hay carretera.
La vista en el descenso a la playa es espectacular, así que queda recompensado cualquier dolor. En la bajada pregunte a dos locales que subían, cómo había sido el surfing y me contestaron contentos que muy bien. De hecho gente que surfea me ha dicho que ese fin de semana fue uno de los mejores de lo que va de otoño. En las fotografías no aparecen las mejores olas, os aseguro que el día dio algo más de sí, en ese momento no estaba en la zona con más rompiente.

Levantando la punta

La ola es suave, muy larga, no demasiado fácil de coger y muy agradecida para el tablón. En alguna sección se pone tubera, pero no os imaginéis nada del otro mundo, es una buena ola, pero un buen día de Gros le da mil vuelta. El punto fuerte es que no hay casi nadie en el agua y como hay olas para todos la gente respeta bastante. Os lo digo porque llevaba una tabla de alquiler y no me encontré con el típico grupo de fascistas acuáticos que te puedes encontrar en el muro.
Pasitos a la punta

Este tema de momento se acaba aquí, el lunes volveré al agua, que dicen que puede ser un buen día y si me emociono voy mañana que han anunciado dos metros. Pero no creo, porque tengo partido de copa con el equipo. Espero que os gusten las fotos, aunque quizá no cubran las expectativas.
Fotos: Walter Gully